Nos dejaste tu esencia andina, Fátima.Tu amigo, Pepe
Febrero 13, 2008 por Laura
Hace dos días recibí la noticia de tu muerte, Fátima. Esa noche no pude dormir. En mi mente, en mi corazón, se agolpaban multitud de recuerdos, de vivencias, de tiempos distantes y no tanto; y de espacios, tan cercanos y tan nuestros. Por encima de todo, siempre pervivió en nosotros esa amistad, ese cariño cultivado en aquella facultad de filología de los setenta y mantenido durante tantos años. Y me cuesta creerlo. Me cuesta creer que ya no estás. Y me rebelo contra “esa muerte enamorada que es un hachazo invisible y homicida”. Lo siento, Fátima, y te quiero. Y en el sitio en el que estés quiero que recibas mi más tierno abrazo y mi cariño más desconsolado. Las personas se van, los sentimientos permanecen. Te estoy echando ya de menos. Pepe Barrio.

